La importancia de mimar el discurso
Análisis comunicación política & Storytelling

La importancia de mimar el discurso

30/09/2010

La campaña electoral catalana está a la vuelta de la esquina  –eso de manera formal, porque en realidad todos los partidos hacen campaña permanente. Pero, en todo caso, de aquí poco los candidatos comenzarán su actividad frenética de mítines y discursos varios. Y eso significa que por la tele nos van a hinchar con los típicos cortes de 15 segundos en que los candidatos se contradicen mutuamente y alaban sus virtudes para criticar los defectos del vecino. A todo ello se va a sumar, además del resto de la cobertura mediática tradicional, la visión de los medios digitales y el debate permanente en las redes sociales y los blogs.

Se ha escrito bastante sobre la sonrisa, la necesidad de cuidar la imagen y la comunicación no verbal. Está demostrado que, cuando escuchamos a alguien, nos quedamos básicamente con el mensaje que transmite mediante su aspecto y el lenguaje corporal, y recordamos más bien poco de lo que intencionadamente ha dicho.

No obstante, es un error dedicar todos los esfuerzos a la escenificación del mensaje y dejar de lado el discurso como si fuera el patito feo de la familia. Lo ideal y deseable es el cuidado y buena combinación de ambos elementos, como en el emotivo discurso de Barack Obama tras ganar la presidencia.

En todo discurso o intervención pública, además de en los materiales de campaña, es muy importante mimar las palabras, olerlas, disfrutarlas… ver todo lo que nos pueden llegar a transmitir. Debemos usar un lenguaje con el que nos sintamos cómodos, que sea claro y que esté adaptado a la forma de hablar del grupo mayoritario al que nos dirigimos.

Si utilizamos un lenguaje optimista y alegre tendremos más posibilidades de obtener una respuesta similar por parte del receptor. Las palabras que emocionan, que reafirman convicciones, que nos hacen soñar, son las palabras ganadoras…

El amor reside en el cerebro (como todos los demás sentimientos del ser humano) y hace muchos años que eso se sabe; pero el lenguaje ha trasladado la sede del amor a otro lugar: el corazón. Es una frase que me encanta, extraída de un libro genial que se titula La seducción de las palabras, de Álex Grijelmo, y es un buen ejemplo del poder que llega a tener el lenguaje.

Nuestro mensaje debe resaltar nuestros puntos fuertes de manera persuasiva, ser transparente y ágil. No debemos abusar de la primera persona del singular, sino conseguir que el receptor se sienta partícipe de nuestro proyecto y saber utilizar la fuerza de las formas verbales en presente, con una proyección a futuro.

El contexto juega un papel clave en la interpretación de una palabra, así que el hecho de reutilizar lo que funcionó en otras campañas no nos asegura el éxito, es más, puede producirnos el efecto contrario.

Sobre todo en los materiales impresos, no cometamos el error de escribir frases interminables que no llevan a ninguna parte y utilicemos los adjetivos y los adverbios cuando sean necesarios y no como elementos decorativos o como recurso para que el texto “pese” más.

Si no escribimos nuestros propios discursos (que es lo que suele pasar en la mayoría de casos), intentemos leerlos tranquilamente antes de salir a escena, adaptando lo que sea necesario para poder interiorizar el mensaje y hacerlo nuestro.

La voz nos da el tacto de las frases, y con sus sensaciones vivimos la parte más irracional del lenguaje, porque su registro nos permitiría incluso prescindir de los significados. Ahí reside su poder de seducción. (Ibídem).

La política necesita de historias vivas y apasionantes y creo, sinceramente, que cuando se escribe con el corazón y con una sonrisa, dando forma de palabra a nuestras ilusiones, conseguimos hacer soñar a quien las hace suyas.

 

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  • Gran post! Me trae a la mente dos cosas:

    – Los análisis que se hicieron del speech de victoria de Obama. Uno por ejemplo aquí http://david-crystal.blogspot.com/2008/11/on-obamas-victory-style.html

    y lo que Marshall Ganz ha escrito sobre liderazgo y la importancia de la historia. por ejemplo en su artículo:

    Marshall Ganz, “Leading Change: Leadership, Organization, and Social Movements”

    Ja et pasaré l’article…

    • Moltíssimes gràcies, xiquet, pel comentari i les recomanacions. Prenc nota! Una abraçada! Sandra

  • carles

    Wuau, tienes web propia….. Un dia te doy un susto y te llamo…. Aly y yo lo dejamos en febrero…. Besos perla

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