La guerra (sucia) al poder desde Twitter
Análisis comunicación política & Colaboraciones en medios

La guerra (sucia) al poder desde Twitter

22/05/2017

Os dejo esta pieza de Cristóbal Toledo, periodista de El Mundo, en la que he participado con mi punto de vista al respecto.

Fue Obama (o, mejor dicho, su equipo) quien descubrió la importancia de las redes sociales para proyectar su imagen. Su mensaje, ‘sí podemos’ (yes we can), se viralizó rápidamente en internet y se convirtió, pasado el tiempo, en un modelo de estrategia política. Hasta entonces, pocos políticos se habían aventurado a abrir una cuenta en cualquiera de las múltiples plataformas existentes en la red. Hoy, en cambio, se pueden contar con los dedos de una mano (si es que los hay) los dirigentes que no manejan con cierta soltura Twitter, Facebook e incluso Instagram, las aplicaciones más conocidas y utilizadas. Muchos, además, cuentan con un equipo especializado en redes sociales que les garantizan una presencia periódica positiva y un contacto directo con potenciales votantes.

Ximo PuigMónica OltraJoan Ribó, Isabel BonigFernando Giner o Antonio Montiel y los partidos que los sostienen disponen de cuentas oficiales en las redes sociales desde las que informan, contestan y fidelizan a sus seguidores. Sin embargo, no todos los perfiles que apelan a su personaje político están bajo su control. A medida que crece su influencia, surgen cuentas falsas (fakes) que buscan el objetivo contrario: desgastar, minar y mofarse de su actividad pública. El escenario no es nuevo; Antes que ellos lo sufrieron las dos figuras más destacadas del gobierno del PP en la Comunidad Valenciana, Alberto Fabra y Rita Barberá. Dos cuentas, Alberto Faba (@Alber_Faba) y, especialmente, Truita Barberá (@truita_barbera, suprimida por Twitter finalmente), nacieron con ese objetivo: ridiculizar su papel en las instituciones y menoscabar la imagen del ex presidente de la Generalitat y la alcaldesa de Valencia.

La réplica a Ximo Puig y Mónica Oltra, las dos figuras más visibles del gobierno autonómico, la dan ahora Ximo fuig (@XimoFuig) y la Oltra Mónica (@laoltraMonica). La primera, sin duda, es la más activa. Con un tono socarrón, este perfil de twitter pone en cuestión la acción de gobierno del presidente de la Generalitat y su solución a los problemas (entre ellos, la secretaría general del PSOE y su imposible relación con Pedro Sánchez).

El radio de acción de estos fakes ha llegado también al Ayuntamiento de Valencia, donde JoanRibó tiene también su alter ego maligno en twitter, JuanRibó (@JoanRiboAlcalde), como Sandra Gómez, La Nova Alcaldessa (l’Alcaldessa). En este último caso, la portavoz socialista se encontró con su fake tras oponerse a los plazos que marcaba el concejal de Movilidad, Giuseppe Grezzi, para la prohibición de aparcar en el carril bus, lo que constituye la prueba de que estas cuentas sirven para desgastar una figura política.

Pero, ¿la estrategia funciona realmente? “Es evidente que quien los crea no lo hace con demasiada buena intención y que su objetivo es claramente mofarse de la persona en cuestión y desprestigiar su imagen. No obstante, creo que, por las características que suelen tener estos perfiles, un tanto cutres en su mayoría, excesivamente histriónicos en ocasiones y hooligans por definición, influyen básicamente en personas con perfiles similares. Es decir, son los típicos perfiles que alimentan incendios en Twitter entre trolls y fanáticos que ya tienen muy claro lo que piensan”, responde Sandra Bravo, analista de comunicación política. “Las personas que prefieren fuentes fiables de información, argumentos y sentido común no tienden a hacer mucho caso a estas conversaciones. A lo sumo para echarse unas risas, pero no creo que tenga una influencia real”, añade.

Y es que, la credibilidad de este tipo de perfiles queda, en muchos casos, socavada por el interés que persiguen (más allá de jugar con el sentido del humor y el enfrentamiento a las contradicciones personales). “Todos presuponemos que estos perfiles están creados por el contrario (o el enemigo dentro de casa) con un objetivo muy concreto, y no les solemos dar la misma credibilidad que a otro tipo de fuentes de información”, apunta Bravo quien, además, destaca que este tipo de “usuarios/trolls de mofa” ya no tienen el efecto novedad que pudieron tener en su momento y “sólo los que saben utilizar eficazmente el sentido del humor se mantienen”. Quizá por ello, cada vez es menos frecuente su uso.

Con todo, el Ayuntamiento de Valencia parece haberse convertido en la excepción de las cuentas fake. A la de Sandra Gómez (inaugurada el mes de abril), le ha seguido un nuevo perfil perverso del concejal de Cultura Festiva, Pere Fuset. Pare Fuset (@PareFuset) ha nacido directamente en mayo como relevo de otra ya existente, @Fusifuset, suspendida temporalmente (aunque ya ha retomado la actividad) por la red social, y caricaturiza la abundante exposición pública del edil de fiestas, quien tiene en su haber un especial manejo de las redes sociales y un más que considerable número de seguidores.

La aparición de este tipo de perfiles falsos, con un elevado tono de sátira y burla, como herramienta contra el poder aunque parece haber perdido su impulso inicial, no ha desaparecido (al menos, no en la Comunidad), pero Bravo reclama una reflexión: “La sátira y el sentido del humor son necesarios en política. También la crítica y la oposición, pero creo que es ya hora de dar la cara y dejar de escondernos en las redes para expresar nuestras opiniones. Atacar desde el anonimato es una práctica muy sencilla, pero muy poco elegante”.

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