Del pecado, virtud – 7 Ideas para vivir (y dejar vivir) en época de crisis
Comunicación empresarial & Comunicación personal

Del pecado, virtud - 7 Ideas para vivir (y dejar vivir) en época de crisis

13/06/2012

Hola! ¿Qué tal? Hoy comparto con vosotros una serie de reflexiones escritas “a cuatro manos” desde BraveSpinDoctors. Son ideas básicas y muy obvias que creemos que pueden ayudar a llevar mejor el día a día en momentos duros como el actual.

Del pecado, virtud

7 Ideas para vivir (y dejar vivir) en época de crisis 

Pecar. No queda muy claro si esta acción se popularizó más con el listado de pecados capitales de la Iglesia católica o con las actuaciones de Chiquito de la Calzada, pero todos hemos oído cientos de veces aquella manida frase de “quien esté libre de pecado que tire la primera piedra”… No obstante, visto lo visto, con la que está cayendo ahí fuera, ¿no deberían dejarnos pecar al menos? ¿Qué nos queda, si no?

Pasear por la calle actualmente es como subir en un auto de choque. Hay que ir con cuidado de no tropezarse con los que andan cabizbajos de tristeza, cabizbajos mirando los e-mails del jefe en el móvil –los que tienen suerte de tener un trabajo- o cabizbajos, tristes y mirando los e-mails del jefe –hay casos mixtos, como los sándwiches-.

La cosa está muy negra, la cola del paro es peor que la de un concierto de Justin Bieber, la prima no deja de ponerse las botas a nuestra costa y parece ser que alguien nos ha rescatado de no sabemos muy bien qué. Además, todo esto viene aderezado con amnistías para defraudadores y ayudas descomunales para salvar a la banca, mientras sus altos cargos se salvan los  bolsillos, la cual cosa te hace poner cara de primo –sin riesgo- un día sí y otro también.

A pesar de todo ello, ¡que no cunda el pánico! ¡Tenemos un antídoto relativamente sencillo y bastante eficaz! Para no salir de los tópicos, lo resumiremos con otro refrán de los de la abuela: “Al mal tiempo, buena cara”. La realidad será la que es, pero nuestra actitud frente a ella nos ayudará a digerirla mejor e incluso a endulzarla un poco.

Así que aquí y ahora, nosotros, pecadores selectivos –hay unos que nos gustan más que otros- hemos decidido poner sobre el papel algunas reflexiones que creemos que aportan cierta vidilla a este mundo sin consuelo. Hemos reordenado los pecados a nuestro antojo y los hemos relacionado con contra-pecados o ideas fuerza –llámale como prefieras – para que, si pecamos, intentemos hacerlo de la mejor manera posible. Ya que estamos…

1. IRA.- La ira ya está muy vista y, cuando una moda pasa a ser muy popular, deja de ser cool, así que mucho mejor ir con la sonrisa puesta que de mala leche y enfadado todo el día. Se ha extendido el falso mito de que ser optimista y estar contento es de ilusos y de raritos. Puede… ¡Pero a mucha honra! La ilusión y la originalidad son más necesarias que nunca.

Afrontar la vida con una actitud optimista y alegre implica cosas tan saludables como saludar al vecino –algo que no está en la lista de pecados capitales, aunque algunos lo crean-; ser amable con la gente; dar las gracias por las cosas buenas que tenemos –si nos ponemos a pensar, seguro que averiguamos que son muchísimas-; pedir perdón por nuestros errores –a diferencia del tabaco, este acto no perjudica seriamente nuestra salud, más bien al contrario- y, sobre todo, no tocar el claxon –síntoma irrefutable del nivel de estrés y desequilibrio de la mayoría de individuos, que no dudan en apretar a fondo la bocinita e insultar al conductor de delante si tarda más de dos décimas de segundo en arrancar cuando el semáforo se pone en verde.

2. AVARICIA.- Cede el asiento en el metro. Por mucho que lo busques, seguro que no encuentras tu nombre grabado en él. No es tuyo. No te pertenece. Así que si alguien que lo necesita más que tú se encuentra de pie, haz el buen gesto de decirle que se siente. Un poco de educación y generosidad de vez en cuando no hacen daño a nadie. Compartir es una acción que, aunque parezca mentira, no fue inventada por Facebook. Viene de antaño y es la mejor forma de recibir, aunque no te den nada a cambio, ya que la satisfacción es inmensa.

Ahora más que nunca es el momento de crear sinergias, de sumar esfuerzos, de enriquecer ideas en grupo, de compartir ilusiones. Una economía puede entrar en crisis, pero no dejemos que lo haga nuestra actitud ante la vida.

3. SOBERBIA.- Que todos somos iguales ante la ley es como que hacienda somos todos; pura falacia. Aun así, es recomendable tratar a todo el mundo con respeto y con la misma –buena- educación. Por suerte, nadie hace amigos o elige pareja según currículum vitae, así que dejemos la arrogancia de lado y eliminemos –en la medida de lo posible- todos los prejuicios y clichés que nos autolimitan a la hora de relacionarnos y movernos en sociedad. Solo así comprenderemos que en la diferencia reside la riqueza y no nos cerraremos en banda ante personas con las que –a priori- no compartimos demasiados puntos en común.

Menospreciar o mirar a alguien por encima del hombro es un acto de cobardes que no se atreven a ponerse a la misma altura por miedo a quedar por debajo. ¿Nos hace mejores personas ocupar un cargo directivo y bien remunerado o cumplir con el canon estético del momento? Evidentemente, no. Ser humilde –que no es sinónimo de infravalorarse o creerse un cero a la izquierda- permite llegar mucho más lejos y afianzar los pasos, aunque el viaje sea más lento.

4. PEREZA.- Los que tenéis la suerte de no tener un vecino que taladre paredes un domingo a las 8 de la mañana, aprovechad para dormir. La pereza es un pecado menor, pero no lo apliquemos por ello a todos los ámbitos de nuestra vida o terminaremos por convertirnos en unos auténticos esqueados. Dícese de aquellas personas que encuentran excusas para cualquier cosa que no han intentado hacer y que las verbalizan siempre comenzando con dos palabras mágicas: “Es que…” El autor Brian Tracy habla de este fenómeno como El valle de las excusas o El pozo del esque. Es que me quiero poner a régimen, pero ahora con el verano no hay quien se resista a los helados; es que no vale la pena que estudie porque el profesor es un cabrón y me tiene manía; es que quiero ir al gimnasio, pero con el trabajo nunca tengo tiempo… Los esqueados abundan y se reproducen como los champiñones… ¡Levantas una piedra y te salen quince!

Sin embargo, como bien dicen los árabes –o chinos, según la fuente que se mire- con sus proverbios, quien quiere hacer algo, encuentra un medio. Quien no quiere hacer nada, encuentra una excusa.

5. ENVIDIA.- Mejor que practicarla, deberíamos infundirla. Saca a relucir tu mejor sonrisa, mira la vida por el lado bueno, sé proactivo –entiéndase proactiva también, para no ir con dobletes todo el tiempo-, ponte guapo, cuida a la gente que te rodea –tu familia, tus amigos, tu pareja, las plantas del jardín…-, explota tus habilidades, no te des nunca por vencido, ríete de ti mismo –es una práctica muy sana y saludable-, llora y grita cuando lo necesites, pide y ofrece ayuda, sueña –dormido, despierto, del derecho y del revés…-, canta, baila, ¡activa tu cuerpo! ¡Ya verás lo bien que te sienta! Además, lo bueno de esta práctica es que, como hay mucho envidioso por ahí suelto, con un poco de suerte se ponen todos a copiarte y hacen lo mismo.

6. GULA. La dieta Dunkan… ¡Eso sí que debería ser pecado! Comer es un auténtico placer, aunque como –casi- todo hay que hacerlo con moderación y sin olvidarnos de mover un poco el esqueleto que, con los recortes en sanidad, van a dejar de subvencionar los medicamentos contra el colesterol y las tabletas de biomanán.

La gula está relacionada muchas veces con la ansiedad, uno de los trastornos más frecuentes en pleno siglo XXI –junto con la depresión-. Superar este tipo de dolencias es complicado y va mucho más allá de chutarse con prozac, tranquimazin y otras drogas varias. Lo mejor es no caer en la tentación y equilibrar al máximo nuestra vida, de manera que tengamos tiempo para todo y no olvidemos jamás que las cosas importantes deberían ser las realmente importantes. Parece un trabalenguas, pero en el fondo es fácil de entender; no tanto de poner en práctica. ¡Hagamos el esfuerzo!

7. LUJURIA. Ya avisamos en un principio de que éramos pecadores selectivos. ¡Este deberíamos practicarlo más a menudo! ¡Ábrase la veda! Pero no nos referimos solo a la parte más sexual –que también-, sino a la necesidad de liberar endorfinas. Vivimos en una sociedad que prefiere odiarse a demostrase cariño. ¡Algo no funciona bien! Un buen abrazo, una caricia, una muestra de agradecimiento… son gestos que nos harán sentir mejor y nos acercarán a las personas a las que queremos. Evidentemente, no se trata de ir metiendo mano a todo el personal en el metro –no nos referimos a eso, si alguien se había escandalizado ya-, sino a no tener miedo “a querernos”, ya que el contacto físico y emocional nos ayudará a ser más transparentes y más libres.

Estar conectados en la red es lo más normal del mundo actualmente. ¡No dejemos que estarlo de verdad sea una cosa de rara avis!

Hemos naturalizado el malhumor, el desánimo, la tristeza… ¡No permitamos que siga siendo así! El éxito en esta vida no depende del azar ni de nuestra formación académica, sino de nuestro esfuerzo, nuestra perseverancia y nuestra actitud frente a las cosas que nos suceden.

Piensa qué es lo que deseas y que nada te impida luchar por ello. ¡Empieza hoy! ¡Es la hora de los valientes!

Nota BraveSpinDoctors

Este texto es uno pequeño compendio de nuestras numerosas conversaciones a la hora del café. Creemos firmemente que mirar la vida con una sonrisa, ser constantes y no perder nunca la ilusión y la esperanza son pequeños gestos que ayudan a vivir mejor. Evidentemente, no descubrimos nada nuevo ni pretendíamos hacerlo, pero nos apetecía ponerlo sobre el papel para dejar constancia de ello. Hay muchos autores y conferenciantes que hablan de estos temas y que recomendamos por el chute de adrenalina que inyectan. Algunos ejemplos son Daniel Goleman, Viktor Frankl o, sin irnos muy lejos, Domènec Biosca, Eva Bach, Víctor Küppers, Mercè Conangla o Emilio Duró.                                                            

A Day Without Laughter Is A Day Wasted (Charles Chaplin)

Aquí os dejo también el documento en pdf, por si lo queréis descargar bajo licencia  Creative Commons BY-NC-SA (Attribution – NonCommercial –ShareAlike)

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