Àngel Ros y la fórmula de la Coca-Cola
Análisis comunicación política

Àngel Ros y la fórmula de la Coca-Cola

21/09/2011

Àngel Ros está de moda. Aunque ya se veía venir, el pasado lunes confirmó su voluntad de postularse como Secretario General del malherido PSC. Josep Cuní, por su parte, se esforzó en remarcar que la exclusiva era suya y solo suya.

El paer de Lleida fue la excepción que confirmó la derrota de los socialistas catalanes en las pasadas elecciones del 22 de mayo. Y lo hizo con una segunda mayoría absoluta consecutiva y obteniendo la victoria en todos los barrios de su ciudad. angel-ros-victoria

De él mucha gente suele decir que tiene un “perfil propio” que lo hace especial. Pero, ¿en qué consiste este perfil? Sin haberlo visto nunca en vivo y en directo, simplemente por sus apariciones en medios, queda patente que Àngel Ros es de esas personas que gana en el tú a tú. Tiene un aire campechano y la semblanza de la típica persona inteligente, pero a la vez despistada.

En cuanto a su imagen personal, se le puede ver tanto con un traje clásico, con corbata y camisa, como con unos vaqueros y un jersey. Además, tanto puede ir aceptablemente conjuntado, como dar la sensación de que le ha vestido su peor enemigo. Y en ambos casos, tiene la tendencia a encorvarse demasiado sobre sí mismo.

angel-ros-corbata-vermella

Àngel Ros Domingo nació en la ciudad de la que ahora es alcalde y, aunque se dedique a la política, no ha estudiado derecho ni es inspector de hacienda, sino licenciado en ciencias físicas, doctor en informática y MBA por el Instituto de Empresa de Madrid. A todo ello, aunque parezca paradójico, le hemos de sumar que es católico practicante, por lo que obtenemos un producto interesante. Me recuerda a un fragmento de El Mundo de Sofía que me quedó muy grabado:

Érase una vez un astronauta y un neurólogo rusos que discutían sobre religión. El neurólogo era cristiano, y el astronauta no.”He estado en el espacio muchas veces”, se jactó el astronauta, “pero no he visto ni a Dios ni a los ángeles”. ” Y yo he operado muchos cerebros inteligentes”, contestó el neurólogo, “pero nunca he visto un solo pensamiento”.

Ros no ha sido el primero en postularse como candidato a la secretaría general del PSC –ya lo hizo tímidamente el ex alcalde de Vilanova i la Geltrú Joan Ignasi Elena-, pero seguramente tampoco será el último, y ha dicho algo que puede parecer muy banal, pero que en el fondo es muy inteligente: “quiero impulsar una candidatura que sume y no que reste”. Esa es su voluntad y ahí lo deja. Por lo que si la cosa no llega a buen puerto, ya puede la gente buscar a otros “culpables”.

Además, Ros cuenta con el apoyo explícito de el único gran líder que ha tenido el PSC, Pasqual Maragall, aunque en su momento también lo tuvo Montserrat Tura y no le sirvió de gran cosa. Por otro lado, es más que probable que Miquel Iceta, viceprimer secretario del PSC, y Pere Navarro, alcalde de Terrassa, presenten sendas candidaturas e intenten buscar un buen padrino, si descartan una candidatura “de consenso”.

El próximo 12 de diciembre se celebrará el congreso “más esperado” de la historia del PSC; ese tipo de actos en el que los partidos discuten temas internos y que la matoría de los mortales no saben muy bien para qué sirven realmente, cuando en realidad todo el pescado se va vendiendo en pequeñas reuniones y conspiraciones internas.

Pero volvamos al tema que inspira este post, la figura de Àngel Ros: amado en su tierra, cada vez  más conocido en el resto de Cataluña y aún por descubrir en el resto del Estado. ¿Conseguirá hacerse con la secretaría general del PSC? Parece poco probable que varios gallos se metan dentro de un mismo gallinero, así que una candidatura conjunta entre Ros e Iceta no resulta muy creíble, por ejemplo. Por ello las primarias en el PSC están casi aseguradas.

Bajo mi punto de vista, una buena campaña de Àngel Ros se esforzaría en potenciar la comunicación de proximidad, como si por las calles de Lleida se paseara. El cara a cara y la política de tú a tú le permitirán jugar sus mejores cartas. Además, gane quien gane estás primarias, lo que está claro es que el PSC necesita un líder fuerte, con carisma, con las ideas claras y con el valor de expresarlas a viva voz –que no siempre van unidos de la mano. Sería la única esperanza de que los socialistas catalanes comenzaran a levantar cabeza de la caída en la que aún se encuentran.

Así que tendremos que esperar para ver si algún futuro candidato o Àngel Ros, de su anterior experiencia laboral en la empresa privada, conserva la fórmula de la Coca-Cola o algo parecido que revitalice al PSC.

0

Follow Sandra on

A %d blogueros les gusta esto: