Análisis de las entrevistas de Rajoy y Rubalcaba en TVE
Análisis comunicación política

Análisis de las entrevistas de Rajoy y Rubalcaba en TVE

18/09/2012

Al actual gobierno más le hubiera valido no subir el IVA de la cultura, porque a nuestra clase política no le vendría nada mal ir al teatro y al cine de vez en cuando e intentar sacar algo de provecho de ello… Después de ver anoche la entrevista de Rubalcaba en TVE y la de Rajoy de la semana pasada, estoy aún más convencida de que el teatro y la música deberían ser dos asignaturas obligatorias a lo largo de toda la educación básica. Aumentaría nuestra competitividad, ya que seríamos mucho más expresivos y estaríamos mucho menos acartonados físicamente, lo que nos permitiría ser mejores negociadores.

Dicho esto, me gustaría hacer cuatro comentarios sobre ambas entrevistas.

Mariano Rajoy. Una buena preparación que no se vio reflejada en el resultado.

A lo largo de la entrevista se notó que a Rajoy le habían estado preparando a conciencia para el debate: tenía recursos de stoytelling en la manga, ejemplos con comparativas cotidianas para hablar de economía y un mensaje final definido: Yo soy el Presidente y como tal debo tomar decisiones; no opinar. Pero, aun así, metió la pata hasta al fondo cuando le lanzaron no ya la primera pregunta, sino LA pregunta: Presidente, ¿España necesita un rescate? Y en estas que Rajoy se pone nervioso, titubea, gesticula sobremanera y desvía la mirada antes de soltarse con un Ehhh, vamos a ver… y concluir con un argumento muy suyo y muy gallego: Si creo que es bueno, lo haré y si no es bueno, no lo haré.

Se podría decir que Rajoy estaba nervioso al comenzar la entrevista, ya que no es demasiado dado a contestar preguntas de los periodistas y le gusta mucho más salir corriendo del Senado por la puerta de atrás, pero a medida que avanzó el programa el Presidente no ganó ni un ápice de soltura y seguridad. Desaprovechó preguntas que le permitían lucirse con una respuesta breve y concisa, como cuando Victoria Prego le preguntó si, una vez conocidas las condiciones de un hipotético rescate, comparecería ante los españoles para explicarles cada detalle. En vez de mirar con decisión a la periodista de El Mundo y decirle: ¡Evidentemente que lo haré! Los españoles se merecen que su Presidente les hable de tú a tú y les explique cualquier decisión que les afecte (o algo similar), para a continuación sumar la coletilla de: pero eso lo haré en el supuesto de que pidamos un rescate, algo que en estos momentos no es así. En vez de eso, él prefirió arrancarse con un mire usted… aprovechando que el Pisuerga pasa por Valladolid… y esperar al final, cuando el receptor ha perdido toda la atención –si en algún momento la tuvo- para decir que sí, que dará explicaciones si se da el caso.

A Rajoy le delata constantemente su comunicación no verbal: pierde la mirada, le habla a la corbata y su cuerpo está rígido como una tabla. Cuanto más le incomoda la pregunta, más se le nota su arrastre de la ese y más rodeos da en sus respuestas. Aunque también hay que decir que, a diferencia de su “querida niña”, utilizó los relatos cotidianos con mayor soltura que en otras ocasiones y recurrió hábilmente a Hollande como ejemplo de que la izquierda también hace recortes.

Durante toda la entrevista Rajoy habló siempre a la defensiva, sin ser capaz de hacerse con el relato y respondiendo a medias tintas en muchas ocasiones. El único mensaje que lanzó claramente fue que no iba a bajar las pensiones en un futuro, así que si yo fuera pensionista me pondría a temblar ahora mismo e iría recortando gastos a la espera de la bajada.

El momento más mítico de la entrevista, aunque quizá poca gente llegó a él, fue cuando Rajoy se levantó de la silla una vez terminado el programa. Será la confianza de que las cámaras ya no están enfocando en primer plano, pero quizá alguien le debería haber advertido que seguían ahí, ya que él, ni corto ni perezoso, se arremangó los pantalones por la cintura como si se acabara de levantar del sofá de su casa y estuviera en familia. ¡Le faltaban las pantuflas y el batín!

Rubalcaba. Un pelín más diestro, pero falto de energía y convencimiento.

entrevista rubalcaba

Sobre el tema de las pensiones, el dirigente socialista fue listo y en vez de contestar aprovechó la ocasión para criticar la política de recortes de Rajoy y salirse por la tangente. Tampoco se mojó demasiado cuando le preguntaron sobre Cataluña, aunque sin decirlo directamente vino a defender un modelo como el alemán (todos juntitos, pero no revueltos).

Desde el principio de la entrevista, a Rubalcaba se le veía apagado, sin un ápice de pasión y su postura corporal, aunque correcta, destilaba desgana, con los hombros medio caídos. Además, no paraba de humedecerse los labios, como quien tiene la boca seca o está inquieto –con los recortes quizá TVE ya no da ni agua a sus invitados.

Rubalcaba utilizó muchos menos ejemplos cotidianos en su discurso y una de las ocasiones se lanzó con: le voy a contar una anécdota que me pasó con la señora Merkel… recordándome al típico abuelo cebolleta que cuenta batallitas a los nietos.

Me fijé si al levantarse tiraba también de los pantalones, pero no lo hizo. En cambio se acercó medio encorvado a los periodistas, dando una imagen muy poco sólida.

Un apunte sobre los periodistas

Aunque el nivel de Rubalcaba y Rajoy dejó mucho que desear, los periodistas no fueron menos: preguntas fáciles, previsibles y repetitivas. Además, todos incumplieron una de las primeras normas que te dan al entrar en la facultad de periodismo: las preguntas se deben lanzar de una en una, no de tres en tres.

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Follow Sandra on

  • Rajoy ni siquiera lanzó claramente el mensaje de que no iba a bajar las pensiones. Dijo “no tengo intención de tocar las pensiones en este momento”, lo cual deja la puerta abierta a otro momento o a hacerlo aunque no tuviera intención de ello, como parece que lo hace todo últimamente. Y Rubalcaba tiene la papeleta de tener que criticar medidas que todo el mundo sospecha que estaría tomando él si estuviera en el poder, por lo que no puede tener mucha convicción.

    • Sí, sin duda un panorama idílico con la que está cayendo…

  • Mariela

    Enhorabuena Sandra. Me ha encantado tu disección de la comuncición de ambos dos personajes. Una lástima. Serian unos buenos clientes, por lo mucho que tienen que aprender :-)

    • Gracias, Mariela!
      Sí que serían buenos clientes y un reto apasionante para la persona que tuviera que formarlos 😉

  • Creo que es la primera vez vez que me enlazan un tuit… :-)
    Esta tarde publicaré mi análisis, aunque me quedo con un detalle tontorrón de tu post, y es que contabilicé que Rubalcaba bebió agua, por lo menos, tres veces. También me fijé en este detalle de nerviosismo que consiguió calmar (en comparación con el debate que empezó muy mal hasta que se calmó), pero se le trasladó a la sequedaz de boca.

    • Siempre hay una primera vez 😉
      ¡Quedo a la espera de tu análisis, Nacho! ¡Un abrazo bien grandote!

  • Nrq

    No pude ver las entrevistas, sólo oírlas (estoy fuera de España y la diferencia horaria me cazó trabajando). No obstante es una práctica a la que me gusta acudir; sólo escuchar y no estar pendiente del lenguaje corporal. Alguien podrá pensar que es como escuchar la radio, pero no es así, porque en la radio el entrevistado sabe que no le están viendo, así que hay un plus de información. Rajoy, oído, transmitía más por sus silencios que por sus palabras, que en no pocas ocasiones, transmitía relleno, pero no contenido, como si un músico, a cada movimiento, le diera por afinar.

    Rubalcaba en cambio sonaba más concreto en la forma de atacar la pregunta, pero adolecía de información. En la respuesta que resaltas en el blog de “yo no lo pediría” había una cadencia de “hasta dónde yo sé” y siendo perverso podría añadir “y prefiero, por ahora, no saber”.
    De hecho la captura de pantalla que has puesto en tu entrada del blog denota muy bien lo escuchado. Si Rajoy afinaba, Rubalcaba parecía tocar de oído una melodía que recuerda de tatarearla. No me refiero a lo claro de sus ideas, sino que ha estado en el Gobierno y puede aproximar la situación, pero se le notaba eso, aproximando.

    • Gracias, Enrique,
      ¡Muy interesante tu aportación! Sin duda de la manera en que “consumiste” tú la entrevista se puede obtener muchísima información, al igual que si viéramos el debate sin audio, ya que no nos comunicamos igual cuando hablamos para ser escuchados que cuando lo hacemos para ser vistos, y en cada caso deben cuidarse al detalle los diferentes aspectos de nuestra comunicación verbal y no verbal.
      ¡Saludos!

  • Pingback: Entrevista en TVE a Rubalcaba: un quiero y no puedo | Comunicación (política) y Relaciones Públicas()

  • A ver si puedes analizar a Rajoy diciendo “es falso”!!

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